Liceo República de Brasil

 

 

 

 

 

  Muerte de Pablo Neruda

 

 

Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, conocido mundialmente como Pablo Neruda, nace el 12 de julio de 1904, en la ciudad de Parral, situada en la región central de Chile.

 

Fue hijo único del matrimonio formado por el  conductor de ferrocarril, don José del Carmen Reyes Morales y  por la maestra doña Rosa Basoalto, quien muere dos meses después del nacimiento del poeta. A los dos años, éste se va a vivir a la ciudad sureña de Temuco, donde el padre contrae matrimonio en segundas nupcias con doña Trinidad Candia Marverde, a quien Neruda le dedicará su poema “La Mamadre”.

 

Desde su primera infancia Neruda muestra interés por el rico mundo natural que lo rodea, que es el del bosque nativo austral chileno, el que, junto con el mar, se convertirán en temas de  inspiración importante de su obra poética.

 

Cuando es alumno del Liceo de hombres Temuco, conoce a la poeta Gabriela Mistral – quien también recibirá el Premio Nobel de Literatura -, y que trabaja en esa ciudad como directora del Liceo de Niñas. Ella lo introduce en la gran narrativa rusa.

 

En 1921, Neruda se traslada a Santiago, la capital, para seguir la carrera de Pedagogía en francés, en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile.

En Santiago conoce a otros jóvenes escritores, participa en la bohemia literaria de la época y en las actividades de la Federación de Estudiantes de Chile, lee con avidez, y escribe poesía. En 1923 publica su primer libro, Crepusculario, que es muy bien recibido por la crítica. Al año siguiente aparece la que será la más popular de sus obras, Veinte poemas de amor y una canción desesperada,  que se convertirá en uno de los poemarios amorosos más conocidos en la poesía contemporánea.

 

En 1927 el poeta  es designado por el gobierno de Chile  como Cónsul en Rangoon, Birmania. Posteriormente es trasladado a Colombo, Ceilán, y luego a Batavia, Java, donde contrae matrimonio con María Antonieta Hagenaar Vogelzanz. En 1931 es nombrado cónsul en Singapur. Regresa a Chile en 1932.

El 10 de abril de 1933 la Editorial Nascimento publica en una edición de lujo, en sólo cien ejemplares el libro Residencia en la tierra, una de las obras más importantes del poeta. Este mismo año es nombrado cónsul en Buenos Aires, a donde viaja en compañía de su mujer. Allí conoce a la intelectualidad vanguardista porteña, a Raúl Gozález Tuñón, Oliverio Girondo, Norah Lange y Jorge Luis Borges. También al poeta granadino Federico García Lorca, queha llegado  a la capital argentina a presentar un repertorio de sus obras teatrales. García Lorca pasa a convertirse en uno de los amigos más entrañables de Neruda.

 

En 1934 recibe el nombramiento de cónsul en Barcelona. Al año siguiente es nombrado cónsul en Madrid. Es recibido por los integrantes de la Generación de 1927, quienes lo reconocen como uno de sus pares. Estrecha su amistad con García Lorca y la entabla con otros grandes poetas como Rafael Alberti, Miguel Hernández, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre, Luis Cernuda, José Bergamín, y otros. En 1935, la Editorial Cruz y Raya publica en Madrid su Residencia en la Tierra 1 y 2. En España Neruda conoce y se relaciona con la pintora argentina  Delia del Carril, que será su segunda mujer.

El 18 de agosto nace en Madrid su hija Malva Marina Reyes Hagenaar. La niña viene al mundo con hidrocefalia, por lo que requiere grandes cuidados en sus primeros días.

 

El 18 de julio de 1936 estalla la sublevación militar con la que comienza la guerra civil española. El 16 de agosto de ese año es asesinado Federico García Lorca. El 24 de septiembre, Neruda publica en la revista El Mono Azul, su poema “ Canto a las madres de los milicianos muertos”. Con éste – que se publica en forma anónima, puesto que por su cargo consular el poeta debe mantener una actitud de neutralidad frente al conflicto -, se inicia una nueva fase de la poesía de Neruda, comprometida con las causas que defienden la libertad y los derechos del hombre. Ese poema es parte de “España en el corazón”, que se incorpora al libro Tercera residencia.

 

Neruda realiza una activa labor en apoyo de la República Española. Junto a César Vallejo funda el Grupo Hispanoamericano de Ayuda a España, y en París, con Nancy Cunard, edita y publica la revista Los poetas del mundo defienden al pueblo español. Su abierta posición pro republicana en la guerra española, tiene como consecuencia su destitución de su cargo de cónsul.

 

En 1937 regresa a Chile donde funda la Alianza de Intelectuales de Chile para la Defensa de la Cultura. Se convierte en un gran activista de las causas pacifista y antifascista.

 

En 1939, Pablo Neruda buscaba un refugio para escribir lejos de la ciudad, un sencillo aviso en el diario lo llevó a comprar un sitio y una pequeña casa en Isla Negra.

 

Ese mismo año ,es nombrado cónsul especial para la emigración española. Parte a París, donde consigue embarcar a cerca de dos mil refugiados en el barco Winnipeg. Antes de regresar a Chile viaja a Holanda para ver a su hija, Malva Marina, que se encuentra residiendo en ese país con su madre.

En 1940 es nombrado cónsul general en México. Se traslada a su capital, a la que llega el 21 de agosto. En octubre de 1941 recibe el grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Michoacán.

 

A principios de marzo de 1943 recibe desde Holanda la noticia de la muerte de su hija Malva Marina. Ese mismo año, en el mes de julio, en el Estado de Morelos, contrae matrimonio con Delia del Carril. A fines de agosto regresa a Chile.

 

En marzo de 1945 es elegido Senador de la República por las provincias nortinas de Tarapacá y Antofagasta. Se afilia al Partido Comunista de Chile, al que pertenecerá hasta su muerte. Recibe el Premio Nacional de Literatura.

 

Luego participa como jefe de propaganda en la campaña presidencial de Gabriel González Videla, quien llega al poder apoyado por una coalición de la que forman parte los comunistas. Al poco tiempo, sin embargo, González Videla declara al Partido Comunista fuera de la ley. Neruda es desaforado y perseguido. Ocultándose en distintas casas concluye el que según él mismo es su libro más importante, Canto general. A principios de 1949 cruza la cordillera de los Andes, por la zona austral, y consigue llegar a la República Argentina. Desde allí viaja secretamente a Europa y aparece sorpresivamente en el I Congreso Mundial de Partidarios de la Paz, en París.

 

En 1950 se presenta en México la primera edición de Canto general, cuyas guardas son ilustradas por los muralistas Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. Al mismo tiempo en Chile se hace una edición clandestina de esta obra.

 

En el exilio Neruda inicia una relación clandestina con Matilde Urrutia, que inspiró algunos de sus más famosos poemarios de amor como Los versos del capitán y Cien sonetos de amor.

 

Regresa a Chile en 1952, al año siguiente recibe el Premio Lenin de la Paz.

 

En febrero de 1955 termina su relación de casi veinte años  con Delia del Carril y se traslada a vivir con Matilde Urrutia a su casa ubicada al pie del cerro San Cristóbal, en Santiago, y a la que llama “La Chascona”.

 

En el año 1959, compra en Valparaíso una propiedad que comparte con un matrimonio amigo, y que bautiza “La Sebastiana”.

 

Entre las numerosas distinciones que recibe en los años siguientes, están el nombramiento de Miembro Correspondiente del Instituto de Lenguas Romances de la Universidad de Yale; la calidad de miembro académico de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, y el Doctorado Honoris Causa en Filosofía y Letras de la Universidad de Oxford.

 

En 1969, el Partido Comunista lo nombra precandidato a Presidente de la República. Él mismo retira su candidatura a favor de su amigo, el médico socialista Salvador Allende, que llega al poder en 1970. Neruda es nombrado entonces embajador en Francia. Se encuentra en París, ejerciendo ese cargo, cuando recibe la noticia del otorgamiento del Premio Nobel de Literatura, en 1971.

 

El 11 de septiembre de 1973, es derrocado el gobierno del Presidente Allende. Neruda, gravemente enfermo, es trasladado desde su casa en la costa, en Isla Negra, hasta un clínica de Santiago, donde muere el 23 de septiembre. Recibe sepultura en el mausoleo que facilita una familia, desde donde luego se le traslada a un modesto nicho en el Cementerio General de Santiago. Sólo después de la recuperación de la democracia, en diciembre de 1992, se cumple su última voluntad cuando, con grandes honores, recibe sepultura en Isla Negra, donde descansa junto a Matilde Urrutia.

 

La obra de Neruda, que comprende 45 libros, más diversas recopilaciones y antologías, ha sido traducida a más de 35 idiomas, es conocida en todos los países del mundo, y estudiada en las principales universidades y centros de investigación literaria. Su popularidad y vigencia son permanentes y sus lectores se cuentan por millones a través del mundo.

 

Pablo Neruda: la historia de su muerte se reescribe

 

La teoría de que el poeta fue asesinado cobra más fuerza, luego que 16 expertos internacionales informaran que el poeta no murió de cáncer, como se registra en su certificado de defunción.

 

“Lo único que quiero antes de morir es que el mundo sepa la verdad: que Pablo Neruda fue asesinado”. Estas fueron las palabras de Manuel Araya —chofer, asistente personal y amigo del poeta— hace seis años. Fue gracias a su testimonio que se inició un proceso judicial para determinar la causa de la muerte de Neruda. Todo apunta a que los deseos de Araya serán cumplidos.

 

Dieciséis expertos internacionales acaban de informar al mundo que Pablo Neruda, quien falleció doce días después del golpe militar de 1973, no murió de cáncer, por desnutrición severa, como dice en su certificado de defunción. ¿Por qué entonces los médicos mintieron? ¿Puede ser cierto que el dictador Augusto Pinochet mandó a que le inoculen una inyección letal, como denuncia Araya?

 

Es preciso explicar el contexto de esa muerte. Todo comenzó el 11 de setiembre de 1973 en que Pinochet le asestó un golpe de Estado al presidente Salvador Allende. A partir de allí comenzó una persecución contra los comunistas y todo el que levantara su voz en contra de los crímenes que se estaban cometiendo. El poeta no fue la excepción. Entraron con descaro a su casa para registrarla. “Miren por todas partes”, les dijo Neruda a los militares. “Solo encontrarán una cosa peligrosa para ustedes: la poesía”, los fulminó.

 

Reconociendo que sus vidas corrían peligro, Pablo y su esposa Matilde Urrutia decidieron montar una escena para trasladar al poeta a la clínica y así ponerse a resguardo, mientras se preparaba su asilo en México. Así lo hicieron y fue Manuel Araya quien acompañó fielmente a la pareja en todo este proceso.

 

El plan era el siguiente: un avión recogería a Neruda el 24 de setiembre y lo llevaría rumbo a México gracias a las gestiones del embajador Gonzalo Martínez Corbalá (testigo clave en este caso, que afirmó que en ese momento el poeta no presentaba signos de agonía, sino que “hablaba y actuaba normalmente”).

 

Sin embargo, el 23 de setiembre, mientras Matilde estaba recogiendo objetos personales de su esposo en su casa junto a Araya, recibe una llamada de Pablo y lo escucha exaltado. Él le contó que mientras dormía entró un doctor y le puso una inyección en el estómago. Horas después, el poeta dejó de existir.

 

Araya declaró ante los medios que en ese setiembre del 73, el Neruda estaba “en excelente estado, tomando todos sus medicamentos. Todas eran pastillas, no había inyecciones”. Sin embargo, luego de la misteriosa inyección, “estaba muy afiebrado y rojizo […]. Entonces le vemos el estómago y tenía un manchón rojo”.

 

En el acta de defunción se concluye que murió por caquexia cancerosa (desnutrición extrema), pero existen fotografías de la venezolana Fina Torres, del chileno Marcelo Montecino y del brasileño Evandro Teixeira del rostro de Neruda en el ataúd, que certificarían que conservaba un buen peso al momento de morir.

 

Asimismo, tras la muerte de Neruda, los médicos y la prensa oficial dieron otras dos versiones: los primeros dijeron a los periodistas que Neruda murió por una infección urinaria, y los segundos informaron que Neruda falleció de un paro cardiaco provocado por una inyección que se le puso en el abdomen y que le provocó un shock.

 

Posteriormente, se “extravió” la ficha clínica y el hospital no quiso entregar el listado de médicos y enfermeras que laboraron allí en ese momento.

 

Años después, el ex presidente chileno Eduardo Frei también murió en la misma clínica, bajo la atención de misteriosos médicos y en el mismo piso. Producto de investigaciones judiciales se encontró gas sarín en el cuerpo de Frei, por lo que se trató de un asesinato. ¿Coincidencia?

 

Pero si Matilde Urrutia, la esposa de Pablo Neruda, sabía de esto, ¿por qué no lo denunció? “Si inicio un juicio, me van a quitar todos los bienes”, cuenta Manuel Araya que le respondió la viuda a sus reclamos. La dictadura militar era muy poderosa y sí era probable que se cumplan dichas palabras. La historia cuenta que Matilde defendió hasta el final el patrimonio de Neruda y a ella le debemos que ahora se pueda visitar sus tres casas convertidas en museo en Chile y que podamos leer su autobiografía “Confieso que he vivido”.

 

De todas maneras, en el libro “Mi vida junto a Pablo Neruda”, Urrutia da importantes detalles del día del fallecimiento de su esposo: “En ese último tiempo, el doctor me había asegurado que Pablo se defendía maravillosamente del cáncer que lo aquejaba y yo lo había visto lleno de vida y entusiasmo. ¿Por qué así de repente iba a pensar en algo tan atroz como su muerte?”.

 

De todo lo anterior se concluye lo siguiente: el cáncer de Neruda no estaba tan avanzado como para matarlo y no pudo haber sido casualidad que justo un día antes de su partida a México, el vate muriese de repente. Por lo que la teoría de que sí fue asesinado ha cobrado mayor relevancia estos días.

 

Lo primero queda refrendado por los resultados de la investigación de los 16 expertos internacionales. “El certificado [de muerte] no muestra la realidad del fallecimiento [caquexia cancerosa]”, aseveró el médico forense Aurelio Luna, de la Universidad de Murcia, quien señaló además que se encontró una bacteria en un molar.

 

Y añadió que en un año se tendría “una respuesta completa y clara de los estudios del perfil genómico bacteriano”, ya que se trataría de una toxina cultivada en laboratorio, por lo que no se descarta una intervención de terceros. Como se recuerda, en el 2015 los familiares del poeta denunciaron públicamente que a Neruda le inocularon la bacteria estafilococo dorado, altamente agresiva y resistente a antibióticos.

 

La verdad se está abriendo paso. La historia de la muerte de uno de los poetas más importantes de todos los tiempos, Premio Nobel de Literatura en el 71, está cambiando de rumbo. En caso se demuestre que fue asesinado, los culpables deben ser condenados por magnicidio.

 

Tomando prestadas las palabras de Mario Ruoppolo, personaje de la película “El cartero de Neruda”, quien dijo que la poesía no es de quien la escribe sino de quien la necesita, haré mías las palabras del poema “Los enemigos” del vate chileno: “Para el verdugo que mandó esta muerte, / pido castigo. / Para el traidor que ascendió sobre el crimen, / pido castigo. / Para el que dio la orden de agonía, / pido castigo. / Para los que defendieron este crimen, / pido castigo. / No quiero que me den la mano / empapada con nuestra sangre. / Pido castigo. / No los quiero de embajadores, / tampoco en su casa tranquilos, / los quiero ver aquí juzgados / en esta plaza, en este sitio. / Quiero castigo”.

 

Fuente: https://elcomercio.pe/luces/libros/pablo-neruda-historia-muerte-reescribe-noticia-468055

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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